viernes, 17 de septiembre de 2010

Jiménez vete ya

He tardado dos partidos en escribir una nueva entrada. He intentado que la rabia no acudiera a estos párrafos y a fe mía que lo conseguiré. Así que no piensen que estas palabras están escritas en caliente. Han sido reflexionadas y examinadas para no caer en la inquina. Y es que estamos peor que el año pasado. El Sevilla se ha mediocrizado en todos sus niveles. Mediocre dirección deportiva, mediocres fichajes, mediocre preparación física y mediocre banquillo.
El Sevilla es un equipo previsible, empeñado en jugar por unas bandas en las que Navas, Perotti o Capel son unos auténticos cracks, pero no dioses. El equipo contrario usa el consabido dos contra uno y voilà, bandas desactivadas. No tenemos equipo para jugar por el centro del campo. Renato, fichado como mediocentro defensivo recuerden, es bueno pero no es organizador y encima tiene cuatro años más de su mejor momento. Guarente por ahora no es ni la sombra de lo que fue, por ejemplo, Martí. Cigarini es una versión descafeinada de Maresca. Zokora es un auténtico pulmón, un acierto de fichaje, pero no es capaz de distribuir juego por que no es su cometido. Jose Carlos puede ser una referencia si Jiménez le diera más minutos. Kanouté está lejos, muy lejos, de su mejor forma. Luis Fabiano, cada vez que juega un partido tras ser suplente es la desidia personificada....Demasiados puntos negativos como para poder sacar algo en claro de este equipo.
Y pasamos al banquillo. Jiménez es un libro abierto. Los cambios son claros ya que son puesto por puesto. Saco a un hombre de banda y entro un hombre de banda. Saco un central y entra otro....No hay cambios tácticos. Solo jugadores. Y eso le puede funcionar a un Barcelona que saca a Jeffren para meter a Xavi, pero no en el Sevilla que quita a Cigarini para meter a Guarente. En el pasado partido contra el Deportivo, a Jiménez le achacaron que hizo los cambios demasiado tarde. Se defendió como gato panza arriba argumentando que lo hablado en el descanso tendría que tener un tiempo de la segunda parte por si se había resuelto o no. Ayer, contra el PSG, realizó los cambios en el descanso. ¿Qué pasa Manolo? ¿Ahora no hay que esperar? ¿O es que la prensa es la que dicta las estrategias? Que si el Sevilla tiene que jugar con dos delanteros o con uno. Que si Jose Carlos tiene que ser titular. Que si Escudé y Fazio no aportan lo de antes....
Por cierto, no me he equivocado echando por tierra los planteamientos de Jiménez aunque ahora se llame Antonio Álvarez. La diferencia que hay es que Jiménez caía mal en la prensa y Álvarez es más conciliador. Pero el juego del equipo es mediocre. Quizás sea problema de la plantilla, del entrenador, del preparador físico o del presidente. O de todos. Pero está claro que Álvarez no parece capaz de solucionar esto y que es más fácil echar a uno que a veinte.

miércoles, 25 de agosto de 2010

Y ahora, ¿qué?

Cuando se supedita una temporada a lo estrictamente económico por encima de lo deportivo dejamos de hablar de fútbol. Si encima tiras por la borda un título como es la Supercopa de España (título menor para algunos pero no para nosotros que no tenemos ni una decena de ellos) el fracaso, o ridículo como prefieran, de ayer es evidente. Si la columna vertebral de tu equipo tiene más año que el mosaico de preferencia es que no se están haciendo las cosas bien. Cuando tu portero, que te ha dado más que quitado, falla en tres de cuatro goles, cuando tus centrales son más lentos que el caballo del malo, cuando tu centrocampista organizador es diésel y tu delantero centro es una sombra debido a sus convicciones religiosas es normal que pase lo que pasó.
Álvarez ha sido renovado simplemente por que Rodri metió un gol en el minuto 94 ante un Almería que ocupaba una mediocre posición en la Liga y ganar la Copa del Rey, esta sí de manera brillante, ante un Atlético de Madrid que venía de ya ganar un título y sin presión alguna. Los números no avalan la trayectoria del marchenero. Catorce partidos oficiales, siete victorias y siete derrotas con 27 goles en contra y 31 a favor. Es decir, ni chicha ni limoná. Un sistema de juego enclaustrado en el 4-4-2 que te obliga a jugar por las bandas como en los mejores días de Rafa Paz y Soler colgando balones para que un Suker o un Zamorano remataran. No hay continuidad entre la línea del centro del campo y los delanteros que se mueven aislados por si cae alguna cerca. Los jugadores, que deberían haber estado como motos en estos cuatro últimos partidos, no podían con la camiseta al final de la segunda parte.  Algo sigue fallando en esta parcela.
Ha pasado un verano y no se han dado soluciones al centro del campo. El racaneo de Del Nido con Borja Valero, contrastado y cerebro del Mallorca el año pasado, ha costado que tengamos la versión blanca de Romaric. Dabo, un lateral más que limitado, fue de los mejores ayer simplemente por vergüenza torera, por casta y coraje, eso que hace mucho tiempo que no se ve en el Sánchez Pizjuán. O cambian las cosas o la temporada va a ser muy larga.

domingo, 23 de mayo de 2010

Dos de dos

El Sevilla ha sido este año ese estudiante brillante pero juerguista que se ha llevado todo el año resolviendo los exámenes previos para sacar una matrícula de honor (Del Nido dixit) en el examen final. Ese genio que le sobra con una destellada para hacer rugir a miles de gargantas de pasión y de orgullo blanquirrojo. Ese gol de Rodri, canterano de la carretera de Utrera, daba el empuje necesario para que el pasado miércoles Capel y Navas, los Zipi y Zape sevillistas, certificaran con el título de la Copa del Rey una temporada tan buena como convulsa, tan generosa en resultados como en malos momentos.
Cierto es que los títulos y los resultados lo tapan todo pero realmente esperamos que, como diría aquel, tomen buena nota quien la tenga que tomar y se arreglen temas como el oscurantismo absoluto en temas médicos (esguinces de cuatro meses, dolores que no desaparecen, roturas que al final no lo son pero que sí lo son...), el desacierto de los fichajes de este año o la división entre aficionados y club.
El Sevilla se despide de la temporada pensando ya en la siguiente, en ese mes de Agosto en el que nos jugaremos nada más y nada menos que un título nacional contra el Barcelona y la posibilidad de estar entre los mejores de Europa el año que viene. No es mala forma de empezar, ¿verdad?

domingo, 16 de mayo de 2010

Una de dos

Hemos ganado la primera final de las dos que jugamos este año. Y la hemos ganado a pesar de jugar mal. Rematadamente mal me atrevería a decir. Con un equipo de circunstancias por las lesiones (ya no se ni cuantas van este año) nos ha costado sangre, sudor y lágrimas ganarle a un equipo que tenía las chanclas puestas desde hace varias semanas. Las chanclas preparadas para las playas mallorquinas me imagino, por que si no es difícil pensar qué espíritu combativo había poseído el alma de los jugadores del Almería. 
Nos clasificamos por segundo año consecutivo para la Liga de Campeones, al menos para la fase previa. Ya veremos si es fácil o no. Y nos clasificamos gracias a la cantera con ese gol de Rodri, especialista en éxtasis de alegría sevillista, tras jugada del mejor del partido, una vez más, Navas. Con unos entrenadores, ambos el destituido y el actual, salidos de la cantera, con un 2º entrenador también de la carretera de Utrera, con los Capel, Perotti, Luna (partidazo el del chaval), Lolo, Cala (¿tanto tenemos que buscar fuera que no podemos adaptar este central al lateral derecho?), Navas y Rodri. Con un Romaric en el banquillo (gracias), con un Negredo autoexpulsándose (este chaval es un crack, pero se tendría que hacer mirar la cabeza), con un Stankevicius fallón (aunque me parezca un correcto lateral, sin muchas alegrías) y, sobretodo, con un centro del campo irregular durante toda la temporada.
Permite esta victoria presentarse en Barcelona el próximo miércoles con la moral por las nubes y la lección bien aprendida. Al Sevilla le sobra con la pegada. Salvando las distancias abismales, recuerda a ese Dream Team de Cruyff al que le podías meter tres goles que te ganaba por que te metía seis. Tiene pegada pero falla mucho en defensa. Al igual que el Atlético. Tiene gol arriba con Forlán y Agüero pero la defensa es de chiste, por mucho que quieran vender la moto desde la capital con un portero "parapelotas" como De Gea. En circunstancias normales el Sevilla tendría que golear en la final, pero eso lo contaremos el viernes.

domingo, 25 de abril de 2010

Hoy es el día

Para seguir luchando o para dejar de hacerlo. Se enfrentan por un lado el Mallorca en su feudo contra el Málaga. O lo que es lo mismo, se enfrentan un equipo con opciones Champions conseguidas a través de sus victorias en casa contra un equipo más cerca de jugar el año que viene contra el Recreativo que contra el Barcelona. El pronóstico, a priori, parece decantarse claramente por los isleños. Esto obliga al Sevilla a puntuar obligatoriamente a puntuar en un campo complicado. El Getafe apura sus opciones de jugar en Europa el año que viene. Y si de paso, complica la vida al equipo que le aguó la fiesta del título de copa hace unos años y lo apeó de la final en esta temporada, mejor que mejor. 
El equipo de Álvarez saldrá sabiendo de antemano el marcador del partido de Son Moix. Nunca se sabe si esto es bueno o malo, aunque debería tener más de lo primero que de lo segundo. Lo único cierto es que solo le vale la victoria en estos tramos finales de liga para asirse a la cuarta plaza ya que la tercera se ve ya en la lejanía.
De nuevo tenemos una lesión grave en el equipo. Es un caso realmente lamentable ya que Drago se perderá no solo lo que queda de temporada si no también la última ocasión de disputar un mundial con su selección. Aunque físicamente, Drago estaba de diez, no creo que se mantenga en el mismo nivel dentro de otros cuatro años. Alguien tendrá que ver qué es lo que está pasando con tantas lesiones musculares. Médicos, fisios o cuidadores del césped, pero no es normal la plaga de lesionados (ahora son lesionados y antes excusas, por cierto) que estamos arrastrando este año.
El final de la Feria no suele ser una buena jornada para los equipos sevillanos. Aunque si se gana todo quedará en una anécdota, si se pierde puede suponer la puntilla para algunos jugadores ya suficientemente señalados por la grada y, por supuesto, por sus propios actos (Romaric qué poco te queda).
Ángel Torres, el presidente del Getafe (y socio del Madrid cosa que no entenderé en la vida) coincidió, casualmente, con Jiménez hace bien poco en Sevilla. Casualidades y causalidades de la vida...

miércoles, 14 de abril de 2010

A lo mejor el malo no era Jiménez

A lo mejor es que no damos para más. Y es que tiene toda la pinta de un ciclo que se está agotando. Por suerte la temporada también se está agotando y es un momento perfecto para hacer borrón y cuenta nueva. Es el momento de soltar lastre (Romaric, Konko, De Mul?, Duscher...), de darle una nueva oportunidad a ciertos jugadores (Negredo no puede ser tan malo, Acosta no tiene mala pinta...) y de ir sustituyendo a una vieja guardia que hace subir la edad media de la plantilla de forma aterradora. De ir vendiendo a Luis Fabiano si hace buen mundial y de ir pensando en traer a un medio centro organizador. Dos mejor que uno, ya que si se lesionara tendríamos que poner de nuevo lo que tenemos en la actualidad. En definitiva, una revolución. Si este club quiere ser grande tiene que volver a hacer las cosas bien.

La final de la Copa del Rey es un gol por toda la escuadra que nos han metido. Con la excusa de mayor aforo nos clavan quinientos kilómetros más entre pecho y espalda. Otra chapuza más de Villar y compañía. Esperemos que un día, Herrera quiera hacerse cargo de la española y dejar la andaluza.

Uno se plantea la posibilidad de ir o no ir a Barcelona. Por un lado están los contras del dinero, la falta de previsión para hacer una reserva y la subida de precios de los billetes de avión para esas fechas. El Sevilla ya comentó en su día que no volvería a organizar los vuelos para los aficionados tras el caos de Eindhoven. Una opción que se escapa. Por otro lado están los pros de volver a jugar una final, de ganarle al Atlético y de vaya usted a saber cuándo volvemos a jugar una. Por ahora ganan los contras. Como dicen los representantes y presidentes, si llega una buena oferta la escucharemos

sábado, 10 de abril de 2010

Esto no es un derbi

Si nos atenemos a la acepción del DRAE un derbi es, en su segunda acepción un encuentro, generalmente futbolístico, entre dos equipos cuyos seguidores mantienen permanente rivalidad. Por eso digo que no hay un derbi. Por que no hay rivalidad con el Málaga. Ellos con nosotros sí, pero no nosotros con ellos. No son de nuestra liga ni nunca lo han sido. Otra cosa es que cada vez que juegan contra nosotros parezca que juegan contra el Barcelona o el Madrid. Algo tendrá el agua cuando la bendicen...
En aspectos puramente deportivos está abierta la veda en busca de un lateral derecho. Gracias una vez más a la prensa sevillana machacante hasta límites insospechados para mostrar los fallos y debilidades de un equipo de la ciudad. A la baja sine die de Konko se suma la de Sergio Sánchez (es más probable a este ritmo que vuelva a debutar el catalán que el francés) y la sanción de Adriano. O Cala o Fernando Navarro a pierna cambiada. Problemas habemus. La buena noticia es que Navas se ha recuperado de su lesión y todo indica a que las bandas serán de nuevo propiedad de la cantera sevillista con el palaciego y Capel.
En otro orden de la actualidad cabe destacar el apaleamiento del cadaver de Jiménez en una imagen que recuerda al linchamiento popular contra Mussolini.Hay que tener en cuenta que el Sevilla no había destituido a ningún entrenador en once años y quizás estos comentarios hagan sacar pecho a los antijiménez. Pero esto no es nada nuevo. A rey muerto, rey puesto. Todo lo anterior es horrible y ahora todo es la panacea, el maná. Antes Jiménez obligaba a los jugadores a correr en los entrenamientos a base de chasquidos de látigo y ahora Álvarez les hace estar en una película de Disney. Jiménez es, hoy por hoy, el anticristo y Álvarez el nuevo Mesías....
Ni era tan malo Jiménez a pesar que lo echaron a solo dos puntos de la Champions, eliminados en octavos de la máxima competición europea (tres veces en 105 años de historia y dos veces con el mismo entrenador) y en la Final de la Copa del Rey (¿cuántas finales de copa recuerda usted?), ni Álvarez, por el momento, es tan bueno. Hemos perdido dolorosamente contra el Villareal y le hemos ganado a un Tenerife al que, por contrato, le birlamos a uno de sus mejores jugadores. El tiempo pone a cada uno en su sitio. 
Poniéndome bíblico, demos gracias a Jiménez por los servicios prestados y deseemos buena suerte a Álvarez por que será él el que nos guíe a partir de ahora.

miércoles, 24 de marzo de 2010

Se acabó

Ayer, más cerca de hoy pero ese es un tema más que manido, se acabó la aventura de Manolo Jiménez en el banquillo del Sevilla. Me imagino que más de medio campo se alegró cuando marcó el colista de la primera división. Y no, no estoy hablando de los aficionados contrarios, no. Estoy hablando de sevillistas de carné, de socios, abonados y accionistas. De gente que ha mamado el sevillismo desde la cuna. Asco. Me dan asco. Yo puedo estar en contra de pepito o miguelito, pero jamás, repito jamás, me puedo alegrar por que el Sevilla pierda. Yo me fui asqueado de un Sevilla - Oviedo. Asqueado del "juego" del equipo y asqueado de la "afición" (sí, también entre comillas) que celebraba los goles contrarios. Ahora me da incluso más asco por que nos hemos convertidos en unos pobres hartos de jamón.
Hace dos años y pico que Jiménez cogió el timón tras la espantada del Judas (si se vende por dinero es un Judas) que se marchó a mitad de una temporada. Manuel Jiménez cogió ese equipo defenestrado más cerca del descenso que de Europa y, cuando todos recordábamos los casos de equipos como el Celta o la Real, lo consiguió meter en Uefa. Manuel Jiménez nos ha hecho jugar dos semifinales de copa consecutivas. Campeón de grupo los dos años que hemos estado en Champions. Tercero el año pasado y, actualmente quintos en la liga. Y Manuel Jiménez ha sido criticado desde el minuto uno. Atacando siempre al cuello. Y muchos aficionados cabrones (según el DRAE en su 2ª acepción: 2. adj. vulg. Se dice del hombre al que su mujer es infiel, y en especial si lo consiente. U. t. c. s.) reclamando la vuelta de Juande. Como dice un amigo mío, de película.
No voy a ser yo el que defienda el juego del equipo. Ya he hablado de eso en más de una ocasión. En el fútbol actual mandan los resultados y el Sevilla lleva semanas sin conseguirlo. A Jiménez lo han matado los resultados. Y la prensa y la afición cabrona. Y también su carácter. El cocktail era demasiado fuerte para aguantar mucho tiempo. 
Gracias Jiménez por los servicios prestado. Gracias por la Champions y por la final de copa. Gracias por tener al Sevilla entre los grandes dos años más. Gracias por cargarte todos los palos de prensa, afición y crítica. Y vete orgullos por que siempre demostraste tu sevillismo. Ahora que venga otro por el dinero y a traerse a sus amigos. Que vengan los Laudrups, los Mourinhos, los Aragoneses o los Manzanos. Que vengan a ver qué hacen. Que vengan de fuera, que si son de fuera seguro que son buenos. Por que nadie es profeta en su tierra Manolo y tu eso lo sabes de sobra.

jueves, 18 de marzo de 2010

En frío

En frío se razonan las cosas mucho mejor. En caliente somos capaces de las cosas más inverosímiles. Por eso, dos días más tarde de la eliminación de la Champions League quiero analizar la situación del Sevilla. Por ahora, y atendiéndonos a la frialdad de los números, la temporada del Sevilla es espectacular. Cuartos en una liga bipolar y a solo tres puntos de un maravilloso Valencia. Finalista de la Copa del Rey y eliminados en octavos de final de la Champions. Uno ve esos números en un Atlético de Madrid o en un Valencia, por ejemplo, y estaríamos hablando de temporadón, de alternativa real al poder establecido por los grandes. Pero hablamos del Sevilla en Sevilla. En esta ciudad que asesina a los suyos y ve en el exterior el summun de la perfección. En la que nunca nos sentimos orgullosos de lo nuestro más allá de tópicos típicos.  Aquí no se puede ser profeta siendo de esta tierra.
No voy a ser defensor del juego de Manolo Jiménez. No clara y simplemente por que no hay juego. El Sevilla no juega a nada y eso lo llevamos viendo ya hace tiempo. Dos bandas rápidas y un centro del campo lento. Muy lento. Si eso lo veo yo, los profesionales del fútbol verán muchas más cosas que utilizar para frenar a nuestro equipo. El resultado es el que llevamos viendo desde hace tiempo. Pelotazo desde el portero hacia las bandas y que Navas haga algo. Es un juego pobre, sin alternativas y desarrollado por una plantilla que a todas luces es más mediocre de lo que pensábamos.
Lo que sí voy a ser es defensor de los resultados de Jiménez. Sus números son magníficos y ha sido capaz de llevarnos a la situación que tenemos actualmente por sus méritos. Mérito de clasificar al Sevilla primero de su grupo de Champions. Mérito de tener al Sevilla ahora mismo cuarto en la Liga española. Mérito de eliminar a tres primeras (de mitad de la tabla para arriba, no equipuchos más cercanos al descenso que a la primera) incluyendo al todopoderoso Barcelona. Todo ello a pesar de los  pitos de los de siempre, de las críticas de los periodistas sibilinos, de las lesiones de los jugadores y de la falta de implicación o baja forma física de los mismos.
Punto y aparte es el tema del periodismo de esta ciudad. No voy a ser Alvarado para criticarlos directamente por que no los conozco para hacerlo. Pero sí me ha hecho gracia (tela de gracia) como han saltado como un resorte todos los periodistas críticos de esta ciudad tras la rajada de Jiménez. Nadie era capaz de criticar a Del Nido, pero desde que Jiménez largó lo de las patadas en el culo, todos dicen el nombre y hasta los dos apellidos del presidente. Ahora. Ahora que Jiménez les ha dejado con el propio al aire. Eso en mi casa se llama poquísima vergüenza. En las emisoras y periódicos locales lo mismo se llama estrategia de mercado.

sábado, 6 de marzo de 2010

Previa Madrid - Sevilla FC

Puede que aún quede alguno por ahí que no se entere de la misa la media y que se crea las paparruchas de la prensa de Madrid.Casualmente, cada vez que el todopoderoso y galáctico Madrid se enfrenta a un equipo que le puede poner las cosas difíciles, siempre sale el interés por el jugador de moda del equipo contrario. Ahora le toca el turno a Navas. Antes fueron Luis Fabiano, Capel, Suker...Siempre igual. Siempre la misma mierda. Es normal que este equipo tenga tantos detractores. La prensa de(l) Madrid me recuerda a aquellos perritos falderos que, sentados en el regazo de su amo solo esperan su caricia mientras se dedican a gruñir y enseñar los dientes a todo aquel que ose tocarlo. Pobres perros los que tengan que vivir de esa manera. Se creen perros cazadores y son meros chuchos de los que todo el mundo se ríe. Me vienen a la cabeza tres o cuatro nombres que cada día que los escucho o leo me hacen reír, como me hacía reír El Chapulín Colorado en su época. En fin, qué os voy a contar que no sepáis ya.
A todo esto hoy hay partido al que vamos sin Luis Fabiano ni Renato.Pero con Kanoute, Zokora y Negredo. Posibilidades de victoria hay y muchas. Al Sevilla se le dan bien los equipos que dejan jugar y el Madrid está claro que no se va a encerrar. Los dos mejores porteros de España se verán las caras en un duelo en el que el madridista tendrá enfrente al equipo del que más goles ha recibido.
Esperemos que continúe la racha.